Guía

Cómo convertir JSON a CSV

Guía práctica para pasar de JSON a CSV con una estructura clara y columnas bien resueltas.

Preparar el JSON

Lo más cómodo es trabajar con un array de objetos, donde cada objeto representa una fila. Así, cada clave pasa a ser una columna del CSV y el resultado queda mucho más limpio.

Si el JSON tiene objetos anidados o arrays internos, normalmente se convierten en texto para no perder información.

Elegir las columnas

Cuando no todos los objetos tienen las mismas claves, la herramienta debe unir todas las cabeceras disponibles y rellenar los huecos vacíos en las filas que no tengan ese dato.

Esto evita recortes y ayuda a mantener una estructura coherente para abrir el archivo después en una hoja de cálculo.

Preparar datos desordenados

Cuando el origen es un volcado de Excel o una tabla copiada a mano, puede ayudar definir primero qué campos sobran, cuáles faltan y cómo nombrar las columnas. Un prompt para limpiar datos de Excel puede servir como apoyo, siempre revisando después el CSV generado.

Revisar el delimitador final

No siempre interesa exportar con coma. En algunos contextos el punto y coma o el tabulador funcionan mejor, sobre todo si el contenido ya incluye muchas comas dentro de los textos.

Elegir bien el delimitador final puede ahorrarte problemas al importar el archivo en otra herramienta.

Ponlo en práctica

Usa la herramienta relacionada para comprobar el archivo con datos reales y revisar el resultado antes de descargarlo.